Oblivion: el tiempo del olvido

Oblivion se sitúa en el año 2077; años han pasado desde que un ataque extraterrestre obligó a los humanos a abandonar la tierra y establecer colonias en una de las lejanas lunas de Saturno. Jack Harper (Tom Cruise) forma parte de una operación para extraer los últimos recursos vitales disponibles para llevarlos a la nueva colonia humana. Tan solo quedan dos semanas para que su misión finalice y pueda abandonar el desolado lugar que él melancólicamente llama hogar.

Sin embargo, Jack empieza a cuestionar su vida y existencia cuando rescata a una hermosa – y un tanto familiar – astronauta de una derribada nave de la NASA. La llegada de esta extraña mujer desencadena eventos que trascienden la lógica y que llevan a nuestro protagonista a cuestionarse absolutamente todo lo que le rodea.

Con un mundo que se ve cada vez más destruido a medida que distintas e impactantes verdades se descubren, Jack tendrá que luchar para encontrar el verdadero significado de su existencia, de sus superiores, y finalmente, de la humanidad.

CRÍTICA

Oblivion es de esas películas que te llama la atención a buenas y primeras por tres elementos importantes. Primero, su póster de un futuro pos apocalíptico en donde, aparentemente, todo está perdido y destruido y los vestigios de la raza humana son prácticamente nulos. Segundo, un tagline profundo y al hueso como lo es en este caso: earth is a memory worth fighting for (la tierra es un recuerdo por el que vale la pena luchar). Finalmente, la trayectoria de su director, de su equipo de producción y también de sus actores logra generar un poco de expectativa al ver sus vastos éxitos en la taquilla.

La película de Joseph Kosinski (Tron: Legacy) muestra un futuro alterno en dónde el juego de cámara, las asombrosas locaciones, el trabajo de fotografía, la tecnología y otros elementos cautivan el ojo del espectador de cine por su gran calidad y manejo.

No obstante, entrar al cine a ver esta película fue una gran decepción, ya que mientras transcurría el tiempo, me podía dar cuenta que las expectativas que me había hecho antes de entrar no fueron cumplidas ni en lo más mínimo.

En resumidas cuentas, Oblivion es una película con una excelente idea, pero que fue llevada a cabo de una lamentable manera. Por ejemplo, el abuso de tecnologías – tanto dentro como fuera de la película – hace que la trama pierda fuerza y también el interés del espectador. Mucha acción se ve derrochada en las escenas, cuando lo más importante es el desarrollo de una trama que en primer lugar, prometía mucho más.

Por otro lado, Oblivion intenta situarse dentro de la categoría de películas enredadas e interesantes como lo son Inception, Shutter Island o Memento. Sin embargo, su constante inclusión de elementos misteriosos hace de esta película un revoltijo de ideas del que no dan ganas de salir. Como dijo mi novia en la butaca del al lado, “es como si añadieran elementos solo por el hecho de que sean llamativos, complejos y misteriosos, pero la verdad, no añaden absolutamente nada a la trama o a su desarrollo”. Llega un momento en la película en que da la sensación de que aún no empieza. Es más, se desperdician alrededor de 40 minutos en explicar asuntos sin importancia a la trama.

Por otro parte, los diálogos utilizados en esta película son de pésima calidad. Intentan apelar a la emotividad de los espectadores, pero su pobreza solo logra reafirmar lo que su poco desarrollada trama ya nos mostró desde un principio hasta ya una hora avanzada la película. No hace falta decir que no pondré ejemplos, para así no arruinar el factor sorpresa (si es que lo hay) en la película.

Finalmente solo me queda decir que ni el poster, tagline o equipo producción puede salvar a Oblivion de un inminente fracaso. El único elemento que es un verdadero presagio es su título: el tiempo del olvido. En otras palabras, esta película debe y tiene que ser olvidada.

¿SABÍAS QUÉ? [SPOILER ALERT! Si no has visto la película te recomiendo que no leas esta sección]

a. Tom Cruise celebró su cumpleaños número 50 en el set.

b. La escena en donde Jack Harper está sentando en un precipicio mientras riega una planta fue filmada sobre los 600 metros de altura en el monte de Earl en Islandia. Para poder grabar en dicho lugar, se tuvo que usar helicópteros para transportar al personal de rodaje y sus equipamientos.

c. El set de la torre 49 se construyó a base de gigantescas pantallas en donde se mostraban videos previamente grabados de la cima del volcán Haleakala en Maui. Los cuartos con ventanas eran iluminados por estas mismas pantallas, de esta forma, las tomas en el set de la torre daban la impresión de que en realidad era un lugar sobre las nubes.

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