Reflexiones muy subjetivas de Lollapalooza Chile 2015

Lollapalooza es el festival internacional más importante que se hace en la actualidad en Santiago y siempre encontraremos diversos comentarios sobre las bandas, el público y las ya esperadas críticas sobre la moda, el carrete vs música, las rubias, los tacos, etc etc etc.

Foto y texto por  María de la Paz Roccolano

Si bien se dijo que este fue el Lolla con menos convocatoria, que no hubo un artista de peso como otros años, y que algunos estuvieron repetidos, a mi juicio fue un Festival potente en dónde se agradece la calidad musical de sus artistas.

Ahora voy a comentar lo que pude ver, obviamente no todos los shows, porque aún no practico el arte de desdoblarme. Acá va un resumen muy subjetivo de los que fue mi experiencia Lollapalooza Chile 2015:

Mi sábado comenzó con The Kooks, los ingleses cumplieron, sonaron correcto y entregaron sus hits Naive y Junk of the Heart, luego le seguiría Foster the People, si bien son del mismo corte musical que los británicos, se diferenciaron lejos en puesta en escena, innovación de sonido y estilo, construyendo una atmosfera mucho más divergente que sorprendió.

Luego sería la hora de Smashing Pumpkins, una suerte de revival noventero, con un Billy Corgan notoriamente más mayor, comenzarían con Cherub Rock del disco Siamese Dream, para seguir con Tonight, Tonight, en resumen un desborde de nostalgia, sin mayores altos que sus singles, sólo me quedaron debiendo Today

Después sería el turno de St. Vincent y si pudiera poner un corazón lo hago, es una de las artistas femeninas ascendentes con más energía en la actualidad, Clark sube y su presencia inunda todo el ambiente, rockea, canta, toca la guitarra, se desborda, baila, se tira al público y lo entrega todo. En resumen: impecable e imperdible.

La primera jornada terminaría con Jack White, uno de los shows más esperados de la velada, subió entregando el virtuosismo al tocar la guitarra, hizo potentes riffs y marcaron el show canciones como “Hotel Yorba” y “Cannon” de The Raconteurs, “Steady, As She Goes”, aunque la mayor parte del set fue de sus dos álbumes, terminó con “Seven Nation Army” y ahí se acabó todo.

Mi domingo comenzaría con The Specials, los ingleses padres del Ska subieron fundados de negro y brindaron la sorpresa de la jornada, tocaron Ghost town, éxito de 1981, el vocalista Terry Hall entregó la fuerza de The Specials en conjunto con la convicción de esos ideales que no se deben perder.

Le seguiría Chet Faker con un show que convocó a la mayoría de la audiencia hipster, una puestas en escena correcta pero sin gran innovación y con algunos problemas de audio, nada que lamentar si se perdía de ver.

Al comenzar el atardecer subiría Robert Plant, quien brindó oficio recargando la jornada con sonidos tan disimiles y a la vez tan intensos que van desde propuestas con instrumentos africanos hasta melodías que evocan a lo más profundo de la India. Como no destacar Black Dog, Going to California, What Is and What Should Never Be, Whole Lotta Love – Who Do You Love y Rock and Roll de Led Zeppelin. Simplemente imperdible.

Calvin Harris prendió los fuegos con un Lolla ávido de baile y dance, mostró sus clásicos temas y la audiencia bailó y bailó hasta que los pies sacaron chispas. Mi jornada terminaría con Interpol y solo debo decir: como olvidar a Interpol.

Reflexiones de ambas jornadas:

Le daría todo pero todo a Jack White
St. Vincent hace dudar de mi heterosexualidad
Robert Plant es un mostro!
1979 de Smashing teletransportó a todo los treintañeros a los pasajes retorcidos de la juventud
Ojo con Foster the People
Interpol está en las estrellas
Aún me arrepiento de no haber visto a Skrillex
Lollapalooza acabó con mi ego
Pero a pesar de todo aguanté ambas jornada, no estoy tan mal para tener 33

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