Entrevista a Arturo Arriagada: Acordes y letras unidas jamás serán vencidas

Arturo arriagada

Arturo Arriagada es periodista y sociólogo. Conocido por sus investigaciones en Comunicación, Sociología y la relación entre Cultura y Tecnologías Digitales, ha escrito artículos en libros y revistas académicas especializadas como Journal of Communication, International Journal of Press and Politics, Qué Pasa y muchos más. Pero lo que nos convoca en esta oportunidad es su faceta musical que salió a la luz con su disco debut, llamado paradójicamente “Salir del Closet”, de eso ya ha pasado más de un año y quisimos preguntarle sobre sus proyectos, la música y la vida. Revisa la entrevista acá:

De chico ¿Qué querías ser?

Médico, tenía tíos doctores y era la respuesta obvia, pero me volvían loco como a los 6-7 años los Jackson 5 y José Feliciano. Escuchar esa música me sigue haciendo muy feliz.

¿Qué te motivó a hacer música?

Siempre tocaba guitarra y batería, nada muy en serio ni muy constante. Grabé unos boleros con amigos como a los 19 y después dejé botada la guitarra por mucho tiempo hasta el año pasado cuando conocí a mi pareja. Ella me preguntó cuándo cantábamos, si tenía canciones propias. No me quedó otra que hacerlas.

¿Siempre pensaste hacer música o fue una idea del momento?

Cuando intentaba hacer canciones nunca lograba juntar música y letra. Lo encontraba muy difícil, me salía forzado, pero de repente salió la primera canción y me di cuenta de la obsesión que provoca hacer canciones, se me abrió un mundo nuevo. Acordes y letras unidos jamás serán vencidos. Un juguete nuevo con el que hay jugar muy en serio.

salir del closet

¿Cómo se gestó el proyecto musical?

Fue muy rápido. La primera canción que hice fue Para Qué. Hace como año y medio o casi dos, le puse letra y me gustó. Ahí me acordé de algunas melodías viejas y las trabajé, les puse letra, aparecieron otras nuevas y me dieron ganas de grabarlas. Ya era hora porque siempre aparecían dudas o me aburría de tocar. Esta vez fue ahora o nunca. Y el amor ayuda mucho. Mi mujer me acompañó en todo el proceso, fue una energía muy fuerte su presencia. Todas las semanas le mostraba una canción nueva hasta que tuve 10 y había un disco. Es lo máximo hacer canciones enamorado. Ja! Hay una larga tradición al respecto.

¿Qué fue lo más difícil durante el proceso de composición, grabación y edición del disco?

Conocer mi voz y conectarme con ella. Nunca había cantado y ahora tenía que cantar mis canciones. Sin conocer un micrófono siquiera. La música la tenía más menos clara. La escuchaba en mi cabeza, los timbres, los ritmos. Pero no lo voz, sigo sin llevarme bien con ella, pero nos queremos un poco más. Otra cosa fue pasar de mi living al estudio, grabar frente a un micrófono es un ejercicio distinto al charangueo en el living.

¿Cómo afecta tu día a día al momento de componer?

Este disco salió del día a día. Del viaje en metro, de caminar por Providencia, de jugar con mi hija, de separarme y volver a enamorarme. Había mucha información y harta cosa pasando. Componer fue la posibilidad de conectarme, un buen viaje hacia el interior. Me ahorré harta plata y energía en el sicólogo haciendo el disco.

¿Cuál es la reflexión, después de que ha pasado un año desde que salió tu disco debut?

Que al fin puedo sentirme músico. Por eso el disco se llama “Salir del Clóset”. Es un alivio. Estaba con esa bala pasada hace mucho tiempo. También me di cuenta que el ocio y el tiempo para cu

ltivarlo es muy importante. Es cosa de buscarlo y apreciarlo. En ese momento la creatividad se activa.

¿Cuáles fueron tus principales fuentes de inspiración para hacer el disco?

Cuando empecé a hacer las canciones volví a escuchar mucha música, sobre todo música argentina, Charly García, Spinetta, Cerati, Fito Páez, también música soul, Stevie Wonder, Marvin Gaye, Michael Jackson, Al Green. Volví a escuchar el Álbum Blanco de los Beatles. Todas esas baladas folk y el rock de ese disco. Happiness is a warm Gun a todo volumen la debo haber escuchado por meses.

Arturo arriagada 2

¿Cómo describirías el proceso  para llegar a encontrar tu sonido?

No hubo mucho proceso. Fue todo bien naive e intuitivo. Las estructuras de las canciones estaban claras, pero otra cosa era tocarlas, montarlas y darles distintos colores. Ahí fueron actores clave Antonio Del Favero y Felipe Cadenasso. Yo les tiraba algunas ideas, esta guitarra aquí, este tono por acá, y ellos manejan mucha información y sobre todo intuición para sacarle trote al estudio y a mi precaria experiencia a la hora de grabar. Felipe tocó varias cosas en varias canciones. Por ejemplo, las guitarras slide y otros arreglos en Dejaré Salir, la primera del disco, son increíbles.

Fue muy bonito encontrar en ellos una amistad musical. Conversábamos mucho de música mientras grabábamos. Eso me obligaba a meterme en una situación más creativa también. Ahí me di cuenta que el sonido es un proceso, de búsqueda y de aprendizaje. Espero encontrarlo algún día. El disco es solo un bosquejo de ideas propias, influencias y estructuras de canciones que siempre he escuchado o que tengo impregnadas por todos lados. Ahora escucho el disco y me doy cuenta que hay guitarras o timbres que me encantan. Todo eso es gracias a quienes lo grabaron. Yo ahí no hice nada.

Tus sonidos son más ligados al folk, ¿Te gustaría experimentar en otras líneas?

Yo creo que lo del folk es más que nada porque hice y grabé varias canciones con una guitarra de 12 cuerdas. Me gustaría mucho hacer canciones más desde el ritmo, las máquinas y por qué no desde una aproximación más jazzera. Ahora estoy grabando nuevas canciones, con Felipe y Antonio como productores, y hemos armado canciones desde esos sonidos. Estamos haciendo el disco en el estudio. Buscando timbres y ritmos. Hay un par de canciones que ya están casi listas y son muy distintas a las de Salir del Closet.

¿Qué se siente pasar de ser entrevistador a entrevistado?

Entretenido. Podría pasar horas conversando de música. Cuando entrevisto estoy procesando todo lo que el otro me dice, lo conecto con otros temas e ideas. Es más racional la cosa. Ahora no. No tengo mucho que decir tampoco.

En tu trabajo siempre hablas de los medios independientes musicales ¿Cómo ves ahora la escena en Chile, tanto los medios como los músicos?

Estudié el trabajo de los medios online de música en Santiago como parte de mi doctorado. Conocí a una generación súper movida por la música, por las ganas de ser parte y de crear una escena, sin grandes sellos ni medios de por medio y por su relación permanente con las tecnologías digitales. Todos estos sitios han puesto en circulación y han conectado músicos con fans o potenciales fans. Hoy suena Gepe en las radios y sale en El Mercurio o La Tercera. Eso tomó mucho tiempo y muchos clics. Y mucha insistencia para hacerlo sonar, además de tocar en vivo. Los medios online con todas sus precariedades y debilidades le están dando cierta visibilidad a un montón de música y músicos. Mira lo que hago yo aquí, por ejemplo. De a dónde podría estar mi música apareciendo en alguna parte. Solo por gente interesada y con su propio espacio. Gracias por eso.

Ahora que haces música, ¿Te sientes parte de esa escena?

Para nada. Para ser parte de una escena hay que tocar en vivo, moverse en el circuito de lugares, personas, carretes, etc. Estoy más cerca de eso porque lo he estudiado y no por la música que estoy haciendo.

¿Cuáles son tus principales influencias musicales?

Escucho mucha música. Me da por épocas. De repente escucho mucho jazz, Coltrane, Miles, Brian Blade. Después me da con Radiohead, Beck o Soda Stereo, el disco Fome de Los Tres, Beatles, Stones, Marisa Monte. Harto soul y funk. Marvin, The Meters, Michael Jackson y obviamente Travesti de Daniel Melero. Todo lo que es la buena música no más.

En tu disco debut tuviste colaboraciones ¿De las bandas y artistas actuales con cuales otras te gustaría colaborar o hacer un dueto?

Invité a Felicia Morales a tocar en Para Qué porque tenía que tener cuerdas, nos conocíamos y ella fue lo máximo. Hizo un arreglo precioso. El saxofonista y jazzista Agustin Moya también toca en El encanto de joder. Lo había escuchado varías veces y patudamente lo llamé y en cinco minutos grabó un solo que dura dos. No escucho mucha música actual chilena. Siempre le pongo atención a Matorral y a Leo Quinteros. Las canciones que estoy haciendo ahora las estoy trabajando y armando con Felipe Cadenasso y Antonio Del Favero. Qué mejor. Con ellos estoy feliz tocando y aprendiendo.

¿Qué planes tienen para el futuro, alguna tocata en vivo, nuevo disco?

 Cuando terminemos este disco creo que me gustaría tocar un poco. Tengo cero experiencia en eso y demanda bastante energía. Quiero hacerlo bien, que suene bien, en lugares donde se pueda escuchar la música, etc. Solo aspiro a eso, pero se me hace grande todavía. Veremos. Primero hay que terminar de grabar las canciones del disco nuevo que quién sabe cuándo lo vamos a terminar. Quizás a fin de año.

Algo que le quieras decir al público de rocanrol, tipo reflexión o micrófono abierto…

¡Viva el ocio!

Be first to comment