Greta Van Fleet: ¿Quién dijo que el rock está muerto?

El pasado 28 de marzo se presentó en un teatro Caupolicán lleno la banda de rock Greta Van Fleet, y contra todos mis pronósticos, fue más asombroso de lo que pensé.

Por Cristóbal Andrés Bustillos

Cuando me enteré de la existencia de esta banda, recuerdo que fue mi hermano quien me dijo, – mira a esta banda, tiene hasta video y todo, no te diré nada, solo escucha la canción y luego dime tus impresiones – y así fue, comencé a ver el video y me pareció extraña la propuesta, un grupo de jóvenes vestidos y ambientados como si se tratase de un video de una banda de metalcore, y resulta que no, que eran rock clásico de los ´70, aunque eso es ser generoso, porque ya todos los que conocen  a la banda saben de su fuerte y especifica influencia, you know what i mean. Luego quise buscar más canciones, videos en vivo, y todo aquello que me diera una idea más exacta de quienes eran, hasta que llegó el tan esperado día del sideshow de Greta Van Fleet.

¡Asombroso! con eso lo puedo resumir absolutamente todo, pero aún así me explayaré un poco. En primer lugar las alusiones al rock de los ´70 van más allá de una repetitiva y obvia comparación con Led Zeppelin, porque Greta Van Fleet se esforzó en revivir hasta el más pequeño detalle de la época de oro del rock, o al menos la época donde las más grandes bandas del rock clásico comenzaban a dar cátedras de rock por el mundo; Gibson SG conectado a amplificadores Marshall clásicos, amplificadores de bajo (cabezal) marca Fender, sintetizador análogo que simula el sonido del órgano, microfonía toda a través de cables XLR, nada, absolutamente nada es inalámbrico, a excepción de los in ear o más conocidos como retorno para el músico, la vestimenta que consta de ir descalzo, pantalón de cuero ajustado, pecho al descubierto tímidamente cubierto por un traje con motivos exóticos o floreales, collares estrafalarios, cabello largo y desordenado, y la lista sigue y sigue.

En segundo lugar, destaco al público, fue una cosa que me impresionó bastante, y no solo por la potencia de sus gritos y la euforia al momento de cantar cada canción, de saltar y de aplaudir, si no que era ¡impresionantemente variado!  mujeres y hombres por igual, de todas las edades, de varias ciudades del país, y no se trataba del típico publico de banda de rock o metal que van vestidos de negro y con actitud ruda, era una fiesta familiar, donde podías ir como se te diera la gana ir vestido y daba lo mismo, porque no se trataba de involucrarse con un “estilo de música” sino más bien de involucrarse con la música en si misma. Al percatarme de la variedad de personas presentes en el público fue que mi esperanza por revivir el rock volvió a estar presente.

Lo último me lleva al punto tres, y es que el rock no estaba muerto (aparentemente), solo se tomó unas largas vacaciones después de tanto descontrol durante los ´70 y los ´80, y aunque siempre hubo bandas que mantuvieron la resistencia, terminaron cediendo ante los sonidos modernos, lo cual no está para nada mal, pero luego de escuchar a Greta Van Fleet, me queda más que claro que diferentes géneros y estilos musicales pueden convivir en armonía en la industria musical, y el rock clásico de los ’70 siempre tendrá su espacio para ser popular de nuevo. Y lo que hizo este grupo es especial, porque siendo tan jóvenes tienen toda una extensa vida por delante para volverse la nueva banda de rock que comparta podio como leyendas junto a los clásicos de siempre.

Lo que me pregunto ahora es si vendrán nuevas bandas jóvenes a competir, una nueva The Who, The Rolling Stone, AC/DC, etc, con su propuesta y estilo propio, claro está, pero que por sobre todo sean jóvenes, y no es nada personal contra los “más viejos” sino que históricamente el mundo de la música popular se ha basado en la necesidad de la juventud de producir cambios, y ya es hora de que el monopolio del Pop y el Reggaeton pase a manos de la diversidad.

Finalmente, el punto cuatro, y es tan simple como, ¡ojo con esta banda! puede ocurrir lo que sea y hay que estar atentos, pero mientras tanto les dejo dos de mis pronósticos; en el mercado mundial de la música donde existen estos dos grandes polos de lo que es la música “anglo” y la música “latina” Greta Van Fleet la puede romper en grande, pueden volverse leyendas, influyentes y creadores de un nuevo movimiento de jóvenes sedientos de “nuevos sonidos”, o la cara opuesta de esta moneda, que sería que después de coquetear tan descaradamente con los tópicos del rock de los ´70, terminen desgastando la poca resistencia que iba quedando, pero tranquilos, hay una solución a este plausible problema, y es que Greta Van Fleet, una vez consolidado su popularidad, busquen matizar sus sonidos y encuentren su estilo auténticamente propio, sin renunciar a su esencia ni mucho menos a sus sueños. En cualquier caso, hoy podemos disfrutar de sus conciertos y sus discos, y les aseguro que es una experiencia cuando menos, agradable y nostálgica.