Columna de zombies: Una Carta

Carta encontrada por sobrevivientes en un edificio cualquiera.

Que noche perfecta sería si te viera a los ojos.
Que noche perfecta sería si supiera que me amas.
Si al saber que cada esfuerzo fue para ambos.

Por Alonso Alvarado
Ilustración: Pato Sáez

¿Donde estás esta noche?, ¿Donde están tus ojos?, ¿Están acaso cerrados ?
Extraño aquella noche, el olor de tu cabello cuando te reías y decías tus groserías y me mirabas esperando que explotara…

Esta noche te quiero ver reír. Santiago sigue con lluvia y aún estoy en el piso 11, hay muchas velas por la oscuridad pero tiene un alo extraño, casi fantasmagórico. Veo las figuras de los otros de una forma distorsionada y distante como a través de un espejo, mi ventana es enorme y observo la lluvia caer, nada cambia, mis compañeros no están y hay mucha gente que no conozco, sólo tengo un lápiz que con gusto atravesaría mi corazón.

¿Qué noche perfecta? me pregunto, no sé si reír o llorar. Estoy sentado alrededor de las velas y veo figuras, ¿acaso estoy rodeado de personas y no me doy cuenta?. ¡Que mal! hay mucha luz para mi vista, esta ciudad y sus luces son como ojos buscando una salida de una habitación a oscuras. Desde aquí veo la virgen, aún ilumina como un faro en la noche, ¿acaso podrá guiarme donde estas tú? De a poco logro ver a uno que otro ser perdido en la noche, pienso en tantas cosas: que deseo ser como el agua que se divide en miles de gotas y cada una sería un pensamiento que se pierde en la tierra. ¿Donde estás ahora?, ¿Eres uno de ellos o aún puedes pensar?, ¿Todavía puedes amar?

No sé que hacer con esta angustia, sólo puedo pensar en ti y en el dolor de tu última mirada. Las cosas que dijiste para que despertara. Recuerdo tus ojos oscuros brillando a la luz de la luna aún puedo sentir tus manos en mi cuerpo y recordar el sabor de tu sudor, cerraste la puerta ese día y no fui detrás de ti (Mi orgullo no lo permitió).

Que tonto fui ¿sabes?, ¿Ahora que orgullo queda? Siempre creyendo que había un futuro mejor y dije como Scarlett O’Hara “no lo pensaré hoy o me volveré loca, lo pensaré mañana”. Pero tenía que haberlo deliberado cuando cerrabas la puerta para subirte al taxi.
El futuro me alcanzó y no reaccioné a tiempo. Ahora sobrevivo tal como esas criaturas de afuera, ellos solo piensan en comer, mi mente sólo piensa en alimentarme de tu recuerdo. Camino entre los sobrevivientes como un zombie, a veces en la noche los escucho decir si estaré infectado de algún modo extraño, una especie de mutación del virus más lento que la enfermedad original y no están equivocados, estoy locamente enfermo de tu recuerdo y de tu amor. ¿Como curar esto?, ¿Hay remedio contra el amor?, ¿existe alivio contra esta enfermedad que nace de lo más profundo de mi alma? Si quedara un medico le pediría una lobotomía al corazón.

¿Vale la pena estar así? Eras insuperable.
Sólo me queda tomar la última decisión, la más difícil, pero si lo hago tu recuerdo desaparecerá en el tiempo, si yo muero, tu memoria se perderá como una sombra al  anochecer y eso sería como perderte una vez más.

Estoy muerto y aún puedo caminar. Estoy muerto en esta noche de lluvia pero mi cuerpo no se pudre como esos cientos de ahí, desde que cerraste la puerta y te vi por última vez afuera agonicé, no siento dolor, pero tengo sed de ti,  mi hambre no es de carne es hambre de ti y ahora te diré lo que tendría que haber dicho hace siglos:
Te amo. Te amo hasta el último adiós. Siempre lo hice. Te fuiste antes de este bizarro Apocalipsis, ahora te seguiré donde estés…

Esta carta fue encontrada 30 años después del primer brote de la enfermedad por dos sobrevivientes que se odiaban entre si.

Popularity: 6% [?]

Etiquetas: