HomeVideo o Mis películas de cabecera: Into the Wild

Muchos han soñado con salir del sistema y ser libres, abandonar la sociedad y zambullirse en lo otro, lo externo, lo que sea que haya más allá, y hay una película que muestra la experiencia de alguien que lo hizo, de alguien de carne y hueso, cercano, no un monje, un ermitaño. Into the Wild (Hacia rutas salvajes), es una película interesante porque retrata un experimento social, sin sociedad, un experimento de aislación, que se hizo sin cámaras, sin reality, sin show.

Por Pablo A. León

Alexander Supertramp, toma una decisión que pocos se atreven a tomar, por falta de motivación o falta de agallas. Decide abandonar la sociedad, todo lo que está pre-escrito, el camino que debía tomar, abandona todo el pre-diseño, abandona sus lazos y decide buscar la felicidad final, la libertad extrema, decide buscar por sí mismo algo diferente, un camino que no esté escrito, escribir su propio camino, aferrarse a sus ideales y lanzarse a la aventura de la emancipación, a través de la eliminación de sí mismo, de su ser urbano, de su ser pensante para pasar a su ser instintivo, empezar a sentir tu entorno, a apreciar lo que te rodea porque es lo único que tenemos.

Dirigida por Sean Penn y musicalizada por Eddie Vedder, Into the Wild  es una película que nos muestra un camino de introspección, de aprendizaje desde adentro, el camino del guerrero urbano occidental, una forma más de aprender: Desde el interior, buscar las respuestas adentro.

Into the Wild es una película dura también, expone los resultados de llevar las ideas al extremo, nos muestra un aprendizaje, una idea que aprender: El Ser Humano debe buscar la emancipación de la sociedad, debe matar a ese ser adoctrinado, al self obediente y subyugado para buscar la luz que hay dentro de cada uno de nosotros y aunque debe hacerlo solo, luego debe retornar a la sociedad con ese nuevo conocimiento que le entregaron los árboles y el viento.

Una de mis películas de cabecera de la vida está en esa posición no tanto por lo impactante de su recaudación sino por el mensaje que expone, por la idea que propone y porque estimula el sano ejercicio de imaginarse, aunque sea por unos momentos, lo que sería vivir alejado completamente de todo y de todos.