El Parque Ciudad Empresarial se transformó en un escenario de ensueño cuando el dúo francés Polo & Pan aterrizó en Santiago para liderar una nueva edición de Corona Sunsets Sessions, una jornada que unió música, naturaleza y energía en perfecta sincronía.
Fotos por María de la Paz Roccolano
Desde temprano, el ambiente era de desconexión total: grupos de amigos, luces cálidas, cervezas frías y un atardecer que parecía pintado a mano. Cuando Paul Armand-Delille (Polo) y Alexandre Grynszpan (Pan) aparecieron en escena, vestidos de blanco, el público estalló en una ovación. El color del cielo comenzaba a mutar, y detrás del escenario, la luna llena asomaba sobre los cerros, completando una postal casi cinematográfica.
El set avanzó con elegancia, entre beats, samples tropicales y visuales hipnóticas que mezclaban naturaleza y geometría. Cada transición estaba medida para mantener la vibra: el público se balanceaba, sonreía, y el aire se llenaba de una energía luminosa pero tranquila, esa que caracteriza al universo de Polo & Pan.
Cuando llegó el final, el parque entero vibró con “Nanã” y “Canopée”, los dos grandes himnos del dúo. Fue el clímax perfecto: miles de personas cantando y bailando bajo la luna, envueltos en luces doradas y un sonido que parecía flotar en el aire. Una mezcla de euforia, de beat y contemplación.
Esa noche, Polo & Pan ofrecieron algo más que un show: una experiencia sensorial donde cada detalle —el color del cielo, la brisa templada, la luna llena— fue parte del espectáculo.