Circa Survive: un amuleto de libertad

Fue el viernes 7 de septiembre, el día en que Anthony Green y todo su escuadrón proveniente de Filadelfia, volvió a Chile, en el contexto de su gira “The Amulet Tour”, para dar cátedra de cómo se hace y se toca el verdadero post-hardcore; hablamos de Circa Survive, el quinteto que visitó por segunda vez nuestro país, luego de su debut en el Club Hípico, el año 2015.

Foto y texto por Sebastián Umaña

A eso de las 20:30 hrs, en un Club Subterráneo prácticamente lleno, la banda nacional “Tenemos Explosivos” comenzó dando el puntapié inicial a una noche llena de riffs distorsionados, baterías y gritos, que proyectaban algo más que una simple jornada de rock, sino más bien, todo un movimiento en manifestación.

60 minutos les bastó para demostrar que también podían ser un plato fuerte esa noche.  La energía y cánticos de sus seguidores fue el respaldo de ello. La ecuación era perfecta: dos bandas sencillamente cargadas de dinamita.

Entre luz tenue y expectación, se aproximó el turno del plato fuerte: Circa Survive, quienes aparecieron sutilmente de a uno en el escenario, para dar inicio a su show con “Rites of Investitures”, uno de los temas de su último álbum “The Amulet”. La tranquilidad volvía a verse interrumpida, dando incluso la sensación que a Anthony le faltaba escenario; por lo que no dudó en salirse de él, para sostenerse sobre los brazos del público, que cantaba y gritaba en cada una de sus canciones y estribillos.

Luego de la entrada promocional, inmediatamente comenzaron los clásicos, como el single: “The Difference Between Medicine and Poison Is in the Dose”, de su segundo LP titulado “On Letting Go”, seguido de “Wish Resign” de su primer disco “Juturna” y de la gran “Child of the Desert” de su penúltima placa “Descensus”.

La noche no dejó de entregar momentos intensos, como cuando llegó el turno de tocar “Get Out”, casi a la mitad del setlist, momento que movió tanto al público que parecía como si recién hubiese comenzado el show. La performance del vocalista se mantenía fiel a su estilo, ahora colgándose de las manos en las barras que sostenían las luces y parlantes.

El repertorio continuó bombardeando clásicos tras un leve receso, como “Living Together” y “Act Appelled”, las cuales simplemente hicieron temblar el subsuelo del Club Subterráneo.

Fue con esos temas que quedó en evidencia que el público era el mismo y fiel de siempre. Aquel que fue creciendo con los años, pero que mantuvo el espíritu enérgico y emotivo que los motivó a saltar, mover la cabeza y cantar cada vez que lo ameritaba.

Hasta ahí parecía ser una noche satisfactoria, sin embargo, podía ser mejor y así fue.

Porque ya casi terminando la presentación, comenzó a sonar “I Felt Free” una de sus grandes composiciones del disco “Blue Sky Noise” del 2010. Canción que despertó la emoción de todos y todas que no dudaron en dejarse llevar por esos pasajes tranquilo/melódicos que contrastan el espíritu agresivo de sus canciones.

Para finalizar, un tema de larga duración, en el que Anthony se dio el tiempo de jugar mezclando su propia voz para crear atmósferas líricas: “Descensus”, del disco que lleva el mismo nombre.

Mientras arriba, en la ciudad, se respiraba el inicio de un nuevo fin de semana, un poco más abajo del nivel del suelo, en plena Providencia, la libertad se encontraba más bien en un ‘amuleto’, con el poder de liberar a todo aquel que le pusiera los ojos encima.