Entrevista con Rodrigo Jorquera: 10 Aniversario de Trostrigo

Rodrigo Jorquera, artista nativo de Rancagua, celebra 10 años del incandescente proyecto Trostrigo, que acredita seis discos y más de 200 shows en ciudades de Chile, Argentina, Japón y Estados Unidos. En sus álbumes han colaborado Rubén Albarrán de Café Tacvba, el ex Árbol Edu Schmidt y Javier Barría, entre otros. El aniversario será por partida doble: el jueves 9 de agosto en Buenos Aires y pronto confirmará su correlato en Santiago. Sin embargo, el movimiento no termina ahí: VerDor es otro de sus alias que cada mes entrega un nuevo single bajo el lema #UnSonidoXMes.

Por Ricardo Cabral

Desde Rocanrol invitamos a descubrir su repertorio de canciones: en sus inicios más cercanas al folk, luego terciadas con multi instrumentación y estéticas musicales diversas, animadas por una lírica positiva, de versos luminosos y que no desconoce el descalabro de grandes ciudades pero que apela a nuestro mejor cariz de humanidad.

En Trostrigo, Jorquera menciona la inspiración de artistas como Animal Collective, Dan Deacon y el argentino adalid de la autogestión Boom Boom Kid. En VerDor agrega Patrick Wolf y The Tallest Man On Earth. Aquí sumamos las escalas cromáticas de ensueño y juego de la extinta banda española Niño Gusano y su sucedáneo Tachenko; algún link a Jorge González; en ocasiones el folklore latinoamericano de Sombrero y Juani Favre, y luz, ¡mucha luz!

Rocanrol: -Sobre Trostrigo se ha hablado bastante en cada salida de un nuevo álbum, pero… ¿qué hay del nuevo proyecto? ¿Qué significa VerDor? ¿Está afiliado a la naturaleza, la ecología, un renacimiento?

Rodrigo Jorquera: -Empezó como un juego de nombres, yo soy ROJOR (ROdrigo JORquera) y después de darle una vuelta al nombre decidí cambiarlo por un color que me guste más que el rojo, como el Verde. Además, mi familia tiene una conexión super cercana con ese color. A veces comemos de forma autosustentable: con papas, lechugas, acelgas, frutillas, tumbos, orégano y otras especies que crecen en el jardín de mi familia. Uno de los hobbies de mi viejo es darle forma a los pinos y en mi infancia constantemente visitabamos el campo. Nos encantaba subir los cerros de espinos en Toquihua o ir a la precordillera en Cipreses.
También es un proyecto impulsivo; es decir, crear una canción y lanzarla apenas se crea. Quiero cambiar mi forma de cantar y de tocar, por eso mejor tener otro proyecto.

-¿Es un proyecto de colaboraciones?

La primera canción de este proyecto quedó afuera del disco Portal. En Twitter conocí a @chulini, a quien le comenté que quería hacer un nuevo proyecto y vía digital decidimos trabajar la primera canción a distancia con la melodía y acordes ya definidos. Fue genial la rapidez con la que fluyó la energía y dos semanas después del primer contacto la canción ya estaba arriba.

Después de eso, un fin de semana me quedé enclaustrado en la casa, sin wifi ni salir a la esquina e hice “Realidad Aumentada”; vi que se me abrieron un montón de posibilidades para jugar creando, automezclándome y realizando todo. Espero volver a activar el contacto con Chulini, y también seguir profundizando la búsqueda para lograr mayor calidad de sonido; no he pensado mucho si esto es un proyecto de colaboraciones, dúo o solista. Simplemente hacer las cosas cuando las ganas lo dictan.

-En la lírica hay visos de crítica sobre el entorno, pero también un giro esperanzador. ¿Qué ilustran VerDor y Trostrigo en las letras?

Siempre la letra fue mucho más importante que la música en lo que hago. Trato de aportar una visión de mundo que escape de una óptica tradicional.

-¿Qué hay de Trostrigo más allá de la celebración del 10 Aniversario? ¿Habrá más discos o está en el freezer y volverá cuando pinte?

Creo que es tiempo de no seguir creando en ese proyecto pero sí de seguir mostrándolo. Me di cuenta que el año pasado fue el primero en casi 10 años sin hacer una canción y eso era indicativo de un fin y el principio de otra cosa.

A principios de 2018 hice una pequeña gira que pasó por Buenos Aires, Tokyo, New York y Santiago en menos de 30 días, lo que me hizo replantear las canciones. Por ahora celebraremos los 10 años junto a Doleser (que también celebra una década) y Uva Mondays en Club Lucille de Buenos Aires, el Jueves 9 de Agosto.

-En ocasiones la prensa remarcó el carácter luminoso de tus canciones. ¿Realizás alguna práctica en esa vía (yoga, mero altruismo, cooperativismo)? ¿Creés en alguien o algo (Dios, La Pacha, personas elevadas)?

Creo en que nada es fijo en este mundo. Mis creencias de ayer no son las de hoy y es probable que mañana cambien. Esta lógica de pensamiento es un arma de doble filo: por eso prefiero que esas energías vayan direccionadas por un lado más luminoso que oscuro. Al final quedará lo esencial.

-¿Podés comentar detalles sobre el proyecto que realizaste para el Hospital Borda?

Tengo el título de Terapeuta Ocupacional; para estudiar esa carrera me vine a Argentina. Una de mis prácticas fue en el emprendimiento social en salud mental Ybytú del Hospital Borda y fue una experiencia totalmente movilizadora.

Asistía a ese lugar donde l@s concurrentes realizan un trabajo en un entorno contenido, muy amigable y respetuoso de la condición de cada uno, entre mates, divertidas charlas e incluso guitarras. Luego comercializan su trabajo y con la venta de los productos pueden tener dinero para favorecer mayores niveles de independencia. Más allá de eso, el enlace emocional creado ahí fue hermoso.

Hicieron un libro de poesías de su autoría, llamado El Libro Enramado del cual se desprende la canción “Antonio” que pertenece al disco Tren. Todo el proceso creativo de ese disco fue mientras realizaba esa práctica, así que, como una fotografía del instante, ese disco retrata el alegre momento. Cuando lancé el disco, tod@s los ybytú asistieron y no podía hacer menos que dedicárselo.

+ info en https://www.trostrigo.com/