Cadenasso: La otra cara de la moneda

El debut en solitario de Felipe Cadenasso se perfila como uno de los trabajos mejor logrados de lo que va del año en la escena nacional. Acarreando una serie de cambios, no sólo en su sonido sino también en lo relacionado al trabajo en estudio, este nuevo álbum marca un antes y un después en la carrera del guitarrista y compositor de Matorral.

Por Víctor Hugo Carvallo
Fotografía: David Venegas

El mundo de Felipe Cadenasso está más activo que nunca. Entre las tocatas promocionales de El Movimiento (Capsula Discos, 2009), la creación de la música incidental para una serie de televisión y la grabación del debut de Pasto (una interesante banda de la quinta región) en las que ejerce como productor, el eximio guitarrista no puede dejar de pensar en música, lo cual, dicho sea de paso, no le significa ningún sacrificio; por el contrario, lo hace con gusto. Pero esto no siempre fue así. Aunque le cueste admitirlo, lo cierto es que el músico necesitaba dar un giro para lograr re-encantarse con su trabajo. “Estaba aburrido de tocar lo mismo. Lo que pasó fue que muchas cosas provocaron un desfase con Matorral: entre que nos demoramos demasiado en sacar el disco (Resonancia en la Zona Central, editado por Capsula en 2007) y el alejamiento de Iván (Molina, el baterista), las cosas se fueron alargando demasiado”, dice el cantante, que después agrega: “Cuando empezamos a presentar Resonancia en vivo ya había pasado mucho tiempo y llega un punto en que te conoces tan bien las canciones que deja de ser entretenido, así que con Gonzalo (Planet, el bajista) decidimos parar un rato”.

Sin embargo, mientras vivía todo este proceso, Cadenasso nunca dejó de componer. Fue así como, de manera repentina, se empezó a gestar El Movimiento. “Fue durante todo ese tiempo en que el disco no salía, en que después lo lanzamos y luego lo tuvimos que promocionar tocando en muchos lados, que empecé a componer una serie de canciones que terminarían formando este nuevo proyecto”, cuenta el músico, refiriéndose a un periodo bastante largo, que va desde el 2006 hasta el 2009, aproximadamente. “Podía haber sido un disco de Matorral, pero Gonzalo me aconsejó que lo tirara como solista. Era música distinta a lo que habíamos hecho, mucho más acústica y ciertamente más íntima. En algún momento hasta pensé en sacarlo con el nombre de otra banda, pero nos dimos cuenta que no convenía. Me incomoda un poco todo el rollo del solista, por eso me gusta que tenga un toque impersonal, porque el disco no es de Felipe Cadenasso, sino de Cadenasso a secas. Igual Es chistoso, pero Álvaro España siempre me decía que debí haber tocado en una banda punk, porque con el apellido ya estaba listo”, comenta Felipe entre risas.

Así, con la estrecha ayuda de Gonzalo Planet y la acertada producción de Leo Quinteros, Felipe se sumergió en la grabación de este nuevo disco, que además contó con la participación de diversos artistas, como Bernardita Martínez (de Guiso) en bajo y contrabajo, Daniela Riveros en violín y Fernando Romero, Ricardo Álvarez y Ricardo Carrasco a cargo de los bronces. “Yo creo que este álbum es nuestra mejor entrega. De Gonzalo y mía, porque a pesar de ser un disco solista, él estaba súper metido en todo. Es un músico que no tiene prejuicios y siempre es un aporte”, dice Felipe del bajista de Matorral, su aliado más cercano. Por lo mismo, no descarta un futuro nuevo álbum de su antigua banda, que por estos días se apronta al lanzamiento del DVD de Estamos Bien, el alabado documental de Sebastián Páez y Cristóbal Olivares que muestra la historia y la cotidianidad de la connotada banda nacional. “Sí, Matorral sigue. Pero estoy seguro que si sacamos un nuevo disco en el futuro, será más cercano a El Movimiento que al último del grupo. Para nosotros también es interesante dar una curva, porque a pesar de que Matorral tiene una onda folk y retro y todo eso, no nos interesa ser una banda de estilos, porque uno va mutando y ese es el proceso natural”.

Aprender Haciendo

Una de las actividades que por estos días tiene más ocupado a Cadenasso es la producción del debut de Pasto, una banda de San Felipe que lleva un buen tiempo tocando en distintas ciudades de la quinta región. Antes, el cantautor había ejercido este rol en un EP de Termita titulado Las Luces (Capsula, 2009) y en diversas publicaciones de Matorral. A pesar de eso, el músico declara que fue durante las grabaciones de El Movimiento, y de la mano de Leo Quinteros, donde más ha aprendido a conocer el estudio. “He tenido que aprender a la fuerza. Ahora, cuando escucho las primeras cosas de Matorral, sufro. Pero no me arrepiento, porque teníamos que lanzarnos el piscinaso con los pocos recursos que teníamos. Me acuerdo de ver un palo de escoba con un micrófono. Eso no afecta en nada la grabación: si es un palo de escoba o un atril a toda raja, pero habían una serie de elementos técnicos que andaban mal y siento que ahora podríamos sonar mil veces mejor. En cambio, trabajando con Leo en su estudio la cosa fue distinta. Él tiene un montón de aparatos y siento que aprendimos mucho el uno del otro haciendo este disco. Fue un proceso muy enriquecedor”.

Por otra parte, Felipe se encuentra trabajando en la música para una serie de televisión que se transmitirá por TVN en el segundo semestre. “Es un trabajo y me gusta. He aprendido mucho con eso, sobre todo grabando en la casa. Tanto así que hasta he estado pensando en armar un estudio. Es que me interesa caleta el tema. Meterme y usar todo lo que he aprendido, porque ahora trabajo con mejores cosas y siento que recién las he aprendido a usar”, dice.

En el futuro más próximo, Cadenasso quiere seguir presentando su nuevo disco y ya tiene armada una banda que lo refuerza en sus tocatas. Esta está conformada por Gonzalo Planet, Berni Martínez y Leo Quinteros (todo un súper-grupo) y junto a ellos ya ha tenido varias presentaciones. “Estoy súper contento con el disco y me encanta mostrarlo en vivo. Son arreglos distintos y eso también te mantiene alerta. El disco ha tenido buenas criticas y no es que te quite el sueño, pero mejor buenas que malas, ¿no? Tampoco es que te cambie la vida y sería mejor que las canciones sonaran en la radio o el video rotara todo el día, pero no sé… estamos en un medio muy temeroso, poco arriesgado. Todas las canciones tienen que sonar iguales. Por mi parte, estoy contento de ganar un espacio. Tal vez seamos la cara b de la música nacional, pero por lo menos somos una buena cara b y eso para mi es suficiente”.

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