Gracias a la Vida Violeta Parra

Análisis e historia de la canción Gracias a la Vida de Violeta Parra

La cantautora más importantes de Chile sin duda es Violeta Parra es por esto que quisimos publicar un análisis e historia de la canción Gracias a la Vida. Acá una revisión del contexto, grabación, melodía y composición de la obra:

Por Percy Aleksander Flores Navarro

Contexto e historia de la canción

El año 1966 en Chile se crea la Organización latinoamericana de solidaridad, encabezada por el entonces candidato a la presidencia, Salvador Allende. Al mes siguiente, se realiza con éxito la séptima versión del Festival de la canción de Viña del mar y apenas en marzo del mismo año se desata la matanza de obreros en el asentamiento minero El salvador por parte de militares, carabineros y detectives mandados por el presidente Eduardo Frei Montalva.

Esto devela una minúscula parte de las constantes transformaciones en las distintas instancias que existía en la década de los años sesentas. Violeta viajó a Bolivia en busca de (una de sus últimas parejas sentimentales) a inicios de 1966, pese a la convulsionada situación que atravesaba su país. Su primer viaje fracasó, sin embargo durante el segundo y último viaje sucederían los hechos más relevantes.

Primero, consigue un revólver -con el que se quitaría la vida meses después-. Como siguiente acto, se encuentra finalmente con Gilbert y empiezan a convivir nuevamente en un ambiente trasero de la Galería Naira, donde luego expondría sus dibujos y pinturas, y además la convertiría en una peña donde ella y Gilbert tocarían juntos a mediados de mayo de 1966.

La canción Gracias a la vida fue compuesta en mayo de 1966, en la Galería Naira de La paz, Bolivia. Y estrenada allí en una primera versión que jamás se volvería a escuchar. Violeta enfrentaba emociones contrariadas al momento de escribir la canción, por un lado la alegría de reanudar su tan ansiada relación amorosa con Favréy al mismo tiempo, la profunda desilusión al enterarse que su pareja ya estuvo casado.

Grabación y Mezcla

En aquella época, el estudio de Juan Torrejón se ubicaba en el centro de la ciudad de Santiago de Chile. Para ser exactos en el sexto piso de un edificio de la calle Matías Cousiño 150, y contratado por la disquera RCA Víctor.

En el registro sonoro la voz y el charango pertenecen a Violeta, la guitarra a Alberto Zapicán y el kultrún mapuche a su hijo Ángel. No obstante, el mismo Juan Torrejón recuerda “aunque había unos tres o cuatro más” refiriéndose a la cantidad de músicos invitados por Violeta a las sesiones de grabación. Sin embargo, debido a los instrumentos que se escuchan en la cinta original no corresponden a más de tres músicos. Para afianzar aún más el estilo de la autora, se conserva el estilo minimalista, muy característico en todas sus producciones musicales.

La canción fue grabada de inicio a fin en una sola toma, sin pistas sobrepuestas posteriormente. Esto debido a que las grabaciones de “las últimas composiciones” se realizaron en cinco sesiones de tres a cuatro horas cada una, dice Juan Torrejón.

La voz no ha sido procesada con reverberación artificial, se usó un parlante de retorno en una esquina de la sala de grabación, esto para que generara la reverberación que se escucha en la voz de Violeta.

Análisis Gracias a la Vida

Melodía

Tomando como punto de partida el título de la canción, resulta una antinomia el contenido de la letra y las sensaciones sonoras que se obtienen de los elementos musicales presentes. Para analizar de manera más objetiva, observaremos un arreglo de la línea melódica y sus movimientos descendentes de las notas.

Desde la teoría de las emociones primarias, estas líneas evocan sentimientos de tristeza, consiguientemente con el conocimiento pleno del mensaje se vuelve nostálgico. La voz mezzo-soprano y los falsetes característicos de Violeta, funcionan como una columna atmosférica que mantiene y refuerza en las estrofas consiguientes el sentimiento inicial.

Los motivos melódicos alternan sus figuras rítmicas originales a medida que avanzan los versos.

Armonía

La progresión armónica que se presenta en la canción es característica primaria de la Nueva canción chilena. Posteriormente se adopta con mayor frecuencia en la música popular sudamericana, y esta a su vez se nutre de la tradición andina y española de la colonia.
vi – III(7) – vi – V7 – I – V7/IV – IV – III(7) – I
Progresión armónica de Gracias a la vida

Relacionado al mundo cultural y musical de Violeta, la cueca chilena le sirvió como base en la construcción tanto del ritmo armónico como de la progresión armónica mencionada y esquematizada.

Ritmo

La canción está construida en un compás de 6/8 o 3/4 (como suele ser interpretado por algunos artistas contemporáneos). Y tanto los acentos como los matices se aproximan a la Cueca chilena y a la Sirilla chilota (danza tradicional del sur de Chile).

En la grabación apenas se escucha un instrumento membranófono marcando el pulso fuerte inicial de cada compás. El charango funciona también como instrumento rítmico al acentuar el pulso débil para equilibrar el sentido rítmico de la canción, para asemejarlo al acento de la Cueca chilena.

Instrumentación

El estilo de Violeta Parra es, si comparamos a sus obras previas, minimalista e idealista referente a los tipos de instrumentos que utilizaba. Su sonido en Gracias a la vida se integra de instrumentos de origen mestizo (charango), mapuche (kultrún) y español (guitarra). Luego se fundiría con sus técnicas folclóricas modernas para ejecutarlos y construir canciones. Pertenece al género que desarrolló en vida, la Nueva canción.

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