Entrevista a Antolín: La nostalgia, a pesar de su aparente pesimismo, me resulta positiva

FOTO ANTOLIN

El nombre que sale en su identificación es Andrés Olgiatti, músico, ilustrador y creador de poesía sonora, de pequeño quería ser un superhéroe, para no morirse nunca, pero después de leer “La muerte de Superman” cambió el rumbo y quiso ser dibujante de historietas. Lo definen como un romántico que conquistó los corazones con su primer EP (Buen Finde, 2008) y luego le seguirían los discos (Diarios Íntimos del Futuro, 2009), (Jóvenes y Eternos, 2010),  (En Vivo desde la Casa del Árbol, 2011), (El Susurro de las Estrellas, 2013) y (Cajas de Cereales Abiertas Sin Premio, 2014) todos editados y ofrecidos en la página del sello LAPTRA.

Por María Roccolano
Foto por Nat Motorizada

¿Por qué decidiste hacer música?
Fue un juego, y siempre lo fue (cuando comienza a ponerse serio todo decae). Comenzar a hacer discos era algo que nos definía a todos en cierta época, donde lo normal era hacer canciones. Era La Plata, en el 2000, todos teníamos que tener nuestro disco. Comunicar ciertas ideas siempre fue una necesidad, y de alguna manera sentí que nuestra generación estaba diciendo algo nuevo, definiendo un nuevo tipo de contexto, se dio como una inspiración colectiva durante esa época.

Además eres ilustrador, ¿Cómo fusionas ese arte con la música?
Me di cuenta la importancia del dibujo en mis discos cuando sentí que terminaba de complementar las cosas que quería decir en las canciones. El concepto visual cerraba ciertas puntas de la idea musical. Desde entonces siempre pensé el arte conjuntamente con el proceso de los discos.

Oriundo de La Plata – cuna de grandes músicos – Antolín hereda la sutileza  del Folk y su música te lleva a recorrer la ciudad, el bosque y la nostalgia de los espacios. Algunos lo llaman identidad, otros simplemente, influencia.

¿Cómo está presente la ciudad de La Plata en tu proceso creativo?, sabiendo la carga musical que hay detrás de esa ella.
No es algo consciente como para poder explicarlo. Supongo que uno escribe de lo que sabe, lo que vive, de su lugar, de sus costumbres, etc. La Plata fue un buen estímulo en determinado momento por la tradición “romántica” de la ciudad, una ciudad de poetas, desde siempre.

¿De dónde salen tus letras?
De mi cuaderno de notas que a su vez salen de todos lados, todo el tiempo. Cosas que escucho, frases de películas, pensamientos, etc. Seguramente sale de la cultura audiovisual de los 80’s y 90’s, del cine, televisión y videojuegos, que es lo que me marcó generacionalmente y a lo que siempre necesito volver para resignificarlo de alguna manera y definirme.

Dicen que eres un apasionado nostálgico
Me gusta la nostalgia, en el sentido romántico del término. La nostalgia es un estado que, a pesar de su aparente pesimismo, me resulta positivo, reflexionar, para aprender. Pero también soy un apasionado del futuro, de tomar el pasado para generar algo nuevo.

Cruzando la Cordillera

¿Cómo fue tu experiencia en Chile?
Una experiencia increíble, muy enriquecedora, además de conocer cosas nuevas, poder tener una mirada externa de mí mismo y de mi obra, una nueva interpretación. Ver el nuevo reflejo que me ofrecen los demás de mí mismo y aprender de lo que puede ofrecerte una nueva cultura. Quizás debería haber venido mucho antes, pero supongo que ahora era el momento.

¿Qué te ha parecido la escena musical indie, tanto en Chile como en Latinoamérica?
Me parece súper interesante todo lo que se está dando. Sobre todo con la nueva ola de la canción chilena en general, siento que se están diciendo grandes cosas y con calidad poética. Me resulta muy inspirador. Algo que no veo que esté pasando tanto en Argentina hace tiempo.

Y si hablamos de influencias
Pasan por muchos aspectos. Me influyen las obras en general, desde un videojuego hasta un libro de poemas del siglo XIX. También autores de la ilustración o el cómic, como David Shrigley o Simon Hanselmann. Me inspira mucho la vida de ciertos artistas, incluso más que su obra. Soy fan de las biografías.

¿Cómo ha sido el camino musical desde tus inicios hasta ahora?
Un camino que inició no hace muchos años, algo así como una explosión de composición, y que luego fue tomando otras direcciones. Esa primera época fue muy feliz, como un destape en el proceso de hacer canciones que nunca había experimentado. Después todo se vuelve un poco más reflexivo, lo cual es bueno, pero a veces extraño esa frescura y es a lo que siempre intento volver de alguna manera en los procesos creativos en general.

Y el show más extraño que has realizado…
Recuerdo uno en el que musicalizaba películas de cine mudo en el Malba, fue una experiencia distinta, porque amo las películas y poder participar de alguna manera en vivo de esa experiencia y a la vez compartirla con los espectadores fue muy bonito.

¿Qué proyectos tienes para el futuro?
En principio terminar mis cómics con la idea de publicarlos este año. En cuanto a lo musical estoy en un proceso de búsqueda, de una nueva voz o una nueva forma de comunicar las cosas. Creo que necesito salir otra vez del formato clásico de banda, o de que un disco suena así, me gustaría hacer algo más íntimo nuevamente, pero estoy buscando la manera.

Di algo a nuestros lectores, así como micrófono abierto
Hola, soy Antolín, Muchas gracias por escuchar mi música a quienes lo hicieron, y a los que no gracias por leer esta entrevista.

Más en:

https://antolin.bandcamp.com/music

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